lunes, 14 de septiembre de 2015

UNA PEQUEÑA PRESENTACIÓN
            En ocasiones, por muy bien que esté la realidad, lo cotidiano puede llegar a ser sofocante. Poder huir de lo que hacemos día tras día y ver algo diferente se vuelve una necesidad. Ya sea alguien que se pasa horas friendo calamares a alguien que tiene una vida trepidante, llena de aventuras y que hace que su compañía de seguros se eche a temblar, todos tenemos la necesidad de escapar un ratito a otro mundo. Un pequeño solaz donde nos olvidemos de todo y seamos algo más felices.
            Aunque sea por dejar de pensar en ese horrible color con el que pinté el salón, ¿en qué estaría pensando?
            Y para añadir algo más al extenso catálogo de posibilidades de otros lugares fantásticos que visitar, aquí les presento a Tellus. En algún lugar del multiverso, de todas las posibilidades, probablemente girando a la derecha del universo dominado por una raza de chinchillas tecnócratas supremacistas, seguro que estará Tellus. Una dimensión donde la magia no es algo desconocido, misterioso y con tendencia a entrometerse en las cosas como si fuese una vieja cotilla de pueblo. Un lugar en que lo místico es una parte integrante de la naturaleza y ya se ha unido al tren de la vida común. Donde puedes pedir cita con un mago que te quitará la cara de adefesio y te convertirá en un adonis. Donde los espejos mágicos ya no lo tienen solos monarcas bajas de autoestima y ansiosas de aprobación (culpa de los padres, seguro), sino que muchos lo usan para comunicarse con sus amigos o intercambiar información. Donde los adivinos intentan ganarse la vida especulando con maniobras comerciales inesperadas o las ninfas dirigen protestas en contra de la contaminación de sus lagos y ríos.

            Y ya puestos, pues simplemente un lugar donde siguen estando todas las cosas que merecen ser contadas: aventura, intriga, misterio y anécdotas vergonzosas con las que chantajear a los conocidos hasta el fin de los tiempos. Un sitio donde descansar, pasar un rato tranquilo y donde espero que todo el mundo lo pase bien con las historias cortas sobre las vivencias de  los ciudadanos de Tellus.
Y ya que sólo texto es un poco aburrido, dentro de mis limitaciones artísticas, al menos las historias estarán ilustradas. Aquí una representación de la encarnación divina de Tellus. Según algunos claro, en otras partes del planeta creen que la divinidad debe tener por lo menos cuatro apéndices o ser de una especie confusa como una cigüeña con cola de cocodrilo y pezuñas de rinoceronte

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